Cuidemos nuestra Piel en el Invierno

En invierno es muy frecuente que el frío y el viento resequen la piel en mayor o menor grado. En algunos casos se puede producir incluso una deshidratación profunda. Como la epidermis se torna más sensible, hay que proporcionarle cuidados especiales. Es fundamental para la salud de la piel echar mano a los recursos y tratamientos orientados a evitar la tirantez, las irritaciones y la sequedad.

Te compartimos 15 consejos de la La Dra. María Rolandi Ortíz, directora de Ro Medical Art, para una piel impecable y radiante en tiempos fríos.

1 – Limpiar la piel 2 veces al día. Por la noche antes de acostarse y a la mañana. Se aconsejan los limpiadores que suman hidratación. No olvidar incluir en la rutina diaria el cuello y el escote.

2 – Durante la noche, dejar actuar la crema de tratamiento. La que indique el especialista.

3 – Durante el día, usar crema humectante e hidratante. Las humectantes cumplen con la función de barrera. Actualmente muchas de las cremas de día tienen también incorporado algún antioxidante como la vitamina E (tocoferol), C (ácido ascórbico) o similares. Estos reducen los efectos nocivos de los radicales libres. El ácido hialurónico es uno de los hidratantes más poderosos, las partículas ayudan a mantener el agua en la piel (actúan como esponjas que absorben el agua). Rellena las líneas finas, suma brillo y luminosidad.

4 – Es importante utilizar cremas que formen una película que permita la respiración normal de las células e impida la evaporación del agua. Esto favorece  la correcta penetración de los ingredientes activos. La urea, cumple con esta función y tiene la capacidad de impedir la pérdida de agua a través de la piel. Si se aplica un suero de día debe ser complementado con otra crema que oficie de barrera.

5 – Usar sueros durante la noche. Salvo que el médico indique una crema de tratamiento específica. Los sueros son ideales para la noche porque tienen activos concentrados. Con unas pocas gotitas se cubre las zonas de cuello y cara. Libres de aceites, tienen rápida acción y reparación profunda. Poseen efectos embellecedores inmediatos, aunque la misión principal es tratar la piel en el largo plazo.

6 – Colocar siempre filtro solar. Mínimo FPS 30, aunque sea invierno. No olvidar aplicar en las zonas expuestas: manos, cuello y escote. Si se está efectuando algún tratamiento que exfolie la piel o con láseres, la protección deberá ser mayor de 50+.

7 – Usar cremas y mascarillas 1 vez por semana. Cumplen con la finalidad de prevenir la sequedad del frío del invierno.

8 – Realizar Peelings. El invierno es la estación ideal para efectuar los más fuertes, sin correr riesgo de mancharse.

9. – Utilizar maquillajes siliconados. Contribuyen a reforzar la barrera de la piel y a evitar que el frío o el viento dañe la epidermis. Se le puede añadir unas gotitas de serum.

10 – Evitar la exposición al calor de estufas y los cambios bruscos de temperatura. Especialmente las personas con el rostro enrojecido o con tendencia a la rosácea.

11 – Efectuar sesiones de hidratación. Son beneficiosas para mantener la humectación de la epidermis.

12 – Colocar humificadores en el hogar. Mantienen la humedad y evitaran que la piel se reseque.

13 – Proteger los párpados. Aplicar serum o gel antifatiga o antiage, según cada necesidad (hidratar y/o reducir las bolsas).

14 – Beber 2 litros de agua por día. Contribuye a mantener la piel hidratada.

15 – Cuidar los labios. Colocar crema o aceite todas las noches antes de ir a dormir para evitar que se sequen y se agrieten. Exfoliarlos con un cepillo extrasuave  efectuando un masaje muy superficial. También se puede realizar con los dedos. Luego aplicar abundante crema para hidratar. Para proteger los labios se pueden utilizar sustancias especialmente indicadas, como por ejemplo la glicerina, elastina, colágeno, siliconas, manteca de karité, ácido hialurónico y vitaminas A y E.

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